Efecto Pasión®

BOLAS CHINAS: PLACER Y EJERCICIOS KEGEL

LOS BENEFICIOS DE LAS BOLAS CHINAS

Las bolas chinas son una excelente herramienta para fortalecer el suelo pélvico (musculatura pubococcígea) y por lo tanto para mejorar la vida sexual. Una  buena musculatura vaginal mejora las relaciones sexuales de los dos miembros de la pareja (al contraer estos músculos durante la penetración, la mujer siente mucho más placer y el hombre nota su pene más apretado y siente mejor las paredes de la vagina) y los orgasmos son más intensos para ambos. Además de entrenar los músculos de la vagina, favorecen la excitación y la lubricación femenina.

Su origen no es chino sino japonés. Fueron inventadas por un emperador con muchas concubinas y poco tiempo para juegos preliminares (en breve lo entenderás). Más tarde fueron utilizadas por las geishas para fortalecer el suelo pélvico. Es sobradamente conocido que las mujeres asiáticas utilizan bolas chinas y hacen ejercicios para mantener su suelo pélvico en buen estado.

Son muy útiles para realizar los ejercicios de Kegel, denominados así por el Doctor Arnold Kegel, ginecólogo americano que publicó en 1948 unos estudios sobre este entrenamiento para fortalecer la hamaca muscular pélvica y corregir o prevenir problemas de incontinencia urinaria. Estos ejercicios tienen un inconveniente: tenemos que acordarnos de hacerlos. Con las bolas chinas establecemos una rutina más fácil de recordar.

  • ¿Cómo son? las bolas chinas “estándar” constan de una o dos bolas unidas y un cordón para extraerlas, pero existen  kits de bolas chinas de distintos tamaños y pesos para iniciar un entrenamiento progresivo de nuestro suelo pélvico.
  • ¿De qué material deben ser? las bolas chinas actúan como pesa en la musculatura vaginal. Es aconsejable que el material no sea poroso (el plástico por ejemplo lo es y puede acumular bacterias), suave, y con el cordón de extracción preferiblemente del mismo material que las bolas, no es aconsejable que sea de hilo, donde  se puede acumular suciedad y crear problemas si no se desinfectan cuidadosamente. La silicona y la silicona de grado médico son estupendos materiales. Es recomendable invertir en unas bolas chinas de calidad, ya que seguramente el peso también esté medido de forma adecuada.
  • ¿La vida sexual mejora? las bolas chinas tienen una función de “pesa” para la musculatura pélvica y realmente tienen beneficios para la vida y salud sexual. Mejoran la fase de excitación: llevar las bolas chinas puestas (y moverte con ellas) es muy estimulante por las vibraciones que producen las bolas internas (pesos) dentro de la vagina, y precisamente por este movimiento que generan las bolas internas se favorece el incremento del flujo sanguíneo y mejoran de forma notable e instantánea los niveles de lubricación (de ahí el uso del mencionado emperador japonés, que necesitaba que sus concubinas estuvieran lubricadas y preparadas para este señor guerrero con tanta prisa). Por otro lado, la musculatura pélvica se contrae y relaja durante el orgasmo y, tanto los ejercicios activos (Kegel) como el uso de las bolas chinas, fortalecen la musculatura haciendo los orgasmos más intensos y largos.
  • ¿Cómo se usan? si ya notamos las temibles pérdidas de orina (cuando tosemos, estornudamos…) es aconsejable empezar con una bola única, con un peso menor y más fácil de sostener por la (probablemente más débil de lo que se piensa) musculatura, después seguiremos con dos unidas con un peso mayor,  y, en la última fase con bolas más pequeñas y más pesadas y aquí nos quedaremos como mantenimiento. Si no tenemos pérdidas de orina, podemos optar directamente por las bolas dobles para ejercicios y mantenimiento. La buena noticia es que la musculatura pélvica es muy “agradecida” y con una buena rutina diaria (esto es fundamental) se pueden notar los resultados rápidamente.
  • Antes del primer uso es importante lavarlas con agua y jabón neutro y esterilizarlas unos cinco minutos en agua hirviendo o utilizar desinfectantes aptos para juguetes, esto también es recomendable hacerlo de vez en cuando para una higiene más profunda y complementaria al lavado. Siempre se lavarán antes de introducirlas en la vagina. A la hora de guardarlas una bolsa de tela es ideal, algo que pueda aislarlas de la posible suciedad exterior, muchos modelos ya  traen una bolsita o una caja adecuada para guardarlas
  • La forma de utilizar las bolas chinas es muy sencilla: se aplica un poco de lubricante base agua en la punta de la primera bola y se introducen completamente en la vagina en la postura que sea más cómoda, dejando fuera solo el cordón de extracción. Parecen muy grandes generalmente, pero se introducen sin ningún problema. Al estar de pie y caminar (no funciona quedarse sentadas) la gravedad hará su trabajo y las bolas tenderán a caer, el  músculo se contrae de forma inconsciente para evitarlo y de esta manera ya se está  “haciendo pesas” con el suelo pélvico. Pero realmente, para conseguir una buena musculatura pélvica, debemos hacer los ejercicios de forma consciente: es decir, hay que contraer los músculos de la misma manera que aguantamos o cortamos el pipí (esto último mejor no lo hagas, es como dato para que localices la zona a contraer). Imagina que tratas de ascender las bolas hacia el útero, probablemente no lo consigas pero esa es la idea. Contrae unos segundos, suelta, contrae, suelta…
  • Otra posibilidad es hacer el  ejercicio tumbadas: en la cama o suelo,  boca arriba y con las piernas flexionadas, tira con una mano del cordón de extracción y con la musculatura trata de impedir que salgan. Tira, suelta, tira, suelta… 
  • ¿Cuánto tiempo se usan? es recomendable utilizarlas de forma progresiva: comenzar caminando con ellas durante 10 o 15 minutos las dos primeras semanas y luego pasar a 30 minutos. Para hacer los ejercicios Kegel nuestra recomendación es darle más importancia a la calidad del ejercicio y no tanta al tiempo: es preferible hacer los ejercicios de forma constante y de forma correcta 10 minutos, que obsesionarse con ampliar el tiempo y hacerlos mal o terminar demasiado agotadas. Esto es como el gimnasio: de nada sirve que nos demos un día la paliza si hacemos mal los ejercicios o terminamos tan doloridas que se nos quitan las ganas de volver. Si se notan molestias al día siguiente (agujetas) estaremos un par de días sin utilizar las bolas y luego volveremos al tiempo de la semana anterior durante otra semana.
  • Frecuencia: Si no necesitamos corregir pérdidas de orina hacer los ejercicios 3 o 4 veces a la semana serán suficientes para entrenar nuestra musculatura. Si existe daño de suelo pélvico necesitaremos incorporar las bolas chinas a nuestra rutina diaria, una vez más lo comparamos con el gimnasio: si queremos buenos resultados tenemos que hacer de forma correcta los ejercicios y ser constantes.

Como en todo, un buen asesoramiento es fundamental para conseguir los resultados esperados. Ponte en contacto con nosotras y cuéntanos tu caso para poder aconsejarte las mejores bolas para ti.

Todos los pedidos de bolas online o compras en nuestra tienda de Alcalá de Henares llevan un manual de uso de regalo.

Puedes ver algunos de los modelos de bolas chinas que tenemos en stock pinchando en este enlace.

Publicado por Ana Cerezo. Si queréis saber más acerca de mí, pincha en este enlace.

¡Nos vemos en el próximo post!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×

Hola!

Dale a nuestra asesora para resolver tus dudas por Whatsapp, o manda un email a info@efectopasion.com

× ¿Cómo puedo ayudarte?
A %d blogueros les gusta esto: